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Todos SOMOS es una revista que trata los más diversos temas del ámbito personal, social y familiar desde el punto de vista de la psicología, exponiendo con un lenguaje claro y conciso cuáles suelen ser las causas y las soluciones más habituales para la problemática tratada en la actualidad.

En estas páginas podrás ver las portadas de todos los números aparecidos hasta el momento, así como sus índices y una serie de artículos seleccionados para que puedas apreciar el contenido general de la publicación.

Todos SOMOS desarrolla temas de salud, relaciones, educación, cultura, ocio y calidad de vida

 
 
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Equipo Directivo
Editora y Directora:
Mª Carmen Álvarez González
Subdirectores:
Antonio P.Pérez Jiménez
Isabel Vázquez Salinas
 

NÚMERO 4
DIMENSIONES: 15x21cm.
PÁGINAS: 52
PRECIO: 4,5 €

 

NÚMERO 4
SUMARIO
Cerebro y conducta
La inteligencia: piedra angular del cerebro
Los superdotados
Educación
Educar para optimizar la salud, niños, jóvenes y adultos
Estilos de vida y sus efectos
¿Podemos controlar el envejecimiento?
Entrevista
Jesús Álvarez Cervantes
Vértices
En busca de los sueños
Experiencias vitales
En mi vida de pareja(4)
Relaciones

Adoptar un niño
Generaciones
Somos familia
El papel de los abuelos
La voz del lector
Preguntas y respuestas
Sexualidad
Homosexualidad
Calidad de vida
Alimentos transgénicos
Musicoterapia


 
 
 
 

Adoptar un niño
María Isabel Estévez Hernández. Psicóloga, especialista en adopción

Adoptar no es sólo un hecho solidario, es mucho más. Los futuros padres tienen el deber de proteger a su nuevo hijo/a, educarle, alimentarle, pero sobre todo: ACEPTAR SU INDIVIDUALIDAD, aceptarle como es.

Queremos un niño pequeño.
El deseo de cualquier padre y/o madre que quiere adoptar es siempre el de conseguir un niño lo más pequeño posible, "para no perdernos ninguna etapa de su vida", suelen manifestar.
Un niño pequeño tiene menos historia, menos experiencias de vida institucional, menos recuerdos...
Cada país emite un protocolo en el que especifica claramente que niño/a es indicado para cada tipo de padres. Se puede decir que las normas generales siguen las siguientes pautas:
A parejas jóvenes se les asignan niños de temprana edad (menores de 5 años); a parejas mayores niños de edad superior.
Se dice: "adopción tardía, orfandad temprana" para indicar el riesgo que correo un niño cuando se le asignan como padres personas mayores de 45 o 50 años. Pero la experiencia demuestra que parejas que muchas veces ya han criado a sus propios hijos, pueden ser excelentes padres y educadores cuando las motivaciones son las adecuadas.

¿Qué características tienen estos niños?
Los niños que pueden ser adoptados llegan a la adopción por causas muy diversas, tienen diferentes edades, diferentes pasados, han vivido muy distintas experiencias. Todos tienen una historia vivida en su país de origen, incluso los bebés. Desde abandono al nacer, malos tratos, buena relación con la madre y separación posterior, estancia en centros, acogimiento con abuelos, tíos, cambios repetidos de institución, etc.
Salud física y psíquica: No siempre es buena, ya que muchas veces no han podido recibir la atención médica adecuada a causa de las propias condiciones y necesidades del país. A veces, los padres adoptantes reflejan en su documentación la necesidad de que su futuro hijo no tenga problemas graves de salud, pero aún así deben  tener siempre en cuenta que puede venir con diversos tipos de carencias: nutricionales, emocionales... Estamos hablando de unas condiciones y un entorno que, en ocasiones, es de excesiva pobreza.
Los niños con "necesidades especiales": niños con diferentes grados de minusvalías, físicas o psíquicas, con alguna enfermedad más o menos grave... aunque legalmente podrían ser adoptados, se alejan de la demanda actual de los solicitantes de una adopción. Niños todos ellos con un presente y un futuro muy difícil, si no encuentran una familia.
Raza, cultura y tradición: El hecho de pertenecer a otro país, a otro grupo étnico, tal vez a otro idioma, otro color de piel... imprime características propias que las personas interesadas en la adopción deben conocer para poder hacerles frente. Ya conocemos que en nuestra sociedad hay actitudes que van desde la aceptación hasta la intolerancia de diferentes grupos étnicos, pero...

¿Cuál será la actitud de los padres adoptantes?
Esto es lo más importante. Si valoran y aceptan su diferencia, si están convencidos de que cualquier situación que se les presente en el colegio, con amigos o incluso con su propia familia la van a poder aceptar, asimilar y resolver satisfactoriamente, el hijo se sentirá integrado; por eso es importante que reflexionen y comprendan que ese niño pequeño que ahora adoptan, será más tarde adolescente y adulto.

Los derechos y las necesidades de la infancia:
Las emociones y sentimientos que provoca la infancia maltratada movilizan las actitudes solidarias y generosas del ser humano, para intentar solucionar, al menos en parte, estos graves problemas. Contemplar la adopción como un hecho natural y generoso contribuye al bienestar y a la solidaridad, potenciando las mejores cualidades del ser humano.
La adopción crea un vínculo indisoluble (que no se puede deshacer) y se sostiene sobre todo por el derecho que el niño tiene a crecer en el medio más normalizado posible y así se recoge en la convención sobre los Derechos del Niño y la Niña (ONU, 20 de Noviembre de 1989) Art. 21: "Los Estados que reconocen y/o permiten el sistema de adopción, cuidarán de que el interés superior del niño sea la consideración primordial".
  * Un niño es una persona que debe ser respetada como tal. Tiene derecho a la infancia como periodo fundamental de descubrimiento, de formación y de iniciación a la vida individual y social.
  * Un niño tiene el derecho de tener una verdadera familia que le reconozca como hijo suyo, y a la que él reconozca como familia.
* Un niño tiene el derecho al respeto y la protección que requiere su vulnerabilidad.

La adopción
Adoptar en el propio país va siendo cada vez más difícil, ya que el número de menores susceptibles de ser adoptados va disminuyendo progresivamente debido a diversas razones, entre otras:
* Mejora general del nivel de vida.
* Mejora de las prestaciones sociales y protección social en general.
* Mejor nivel de información sobre recursos sanitarios.
* Cambio de actitud de la sociedad (madres solteras, ilegitimidad, etc.).
* Legalización de la utilización de medios anticonceptivos.
La adopción internacional
se ha vuelto cada vez más popular, ayudada por la difusión que los medios de comunicación social hacen de la situación de extrema pobreza de algunos niños en ciertos países; produciéndose un incremento de las demandas de Adopción (en España se pasó de 5000 en 1988 a unas 18000 en 1999).

¿Cómo solicitar un niño en adopción?
El proceso de la adopción internacional requiere los siguientes trámites, que pueden variar ligeramente en las distintas comunidades autónomas:
A) Se les remite a los adoptantes a una reunión informativa previa.
B) Solicitud del Certificado de idoneidad.
C) Breve curso de preparación-formación para los futuros padres.
D) Elección del país.
E) Estudio psico-social.
F) Obtención del Certificado de Idoneidad.
G) Tramitación de expediente (ECAIS o Colegio de Psicólogos).
H) El país de origen hará la propuesta correspondiente a un niño concreto. Una vez aprobada por la Entidad Pública y aceptada por ellos, se trasladarán allí a recoger al menor.
I) Legalización del menor adoptado (inscripción en el Registro Civil).
J) Seguimiento. La gran mayoría de los países exigen a las familias y a la administración competente que se respeten los compromisos de seguimiento, remitiendo informes y fotografías a las instituciones responsables de los menores en sus países de origen.

Cada padre deberá encontrar su propia manera de hablar con su hijo/a de este tema, pero en líneas generales se podrían seguir las siguientes indicaciones:
* 1. La información será gradual y en la forma más adaptada a la capacidad del hijo/a.
* 2. No utilizar respuestas cerradas del tipo: "si o no", sin posibilidad de seguir hablando.
* 3. Respuestas reales pero tranquilizadoras.
* 4. No es adecuado utilizar la palabra abandono. Un objeto precioso no se abandona, sino sólo uno de escaso valor.
* 5. Introducir palabras positivas, de apoyo, afecto, cariño, amor, alegría cuando te encontramos, celebración, etc.
* 6. Para el sano desarrollo del menor es negativo que los padres adoptivos, por la razón que sea, desacrediten su pasado.
Los candidatos a padres tienen que estar preparados, dentro de lo posible, para afrontar el hecho de que acoger a un niño extranjero y criarlo no es lo mismo que criar a sus propios hijos. Tienen que aprender a hacer frente a preguntas y reacciones inesperadas por parte del menor, y no deben preocuparse si no logran responder enseguida de la forma más acertada.

El informe psico-social
Los profesionales (psicólogos y trabajadores sociales) elaboran conjuntamente un informe en el que se evalúan los deseos, los recursos y las limitaciones de los futuros adoptantes.
El objetivo prioritario de la tarea de tal equipo es el de ofrecer al niño una familia estable que, aunque no tenga lazos biológicos con él, sea capaz de ofrecerle una educación y un clima de afectividad y seguridad necesario para su desarrollo normal.
Escuchando, reflexionando junto con la familia, se llegará a valorar con ellos, si es acorde y si es viable, su proyecto de adopción.
Ventajas del informe. Aunque la mayoría de las familias ve en el informe un obstáculo a su proyecto, la realización del mismo tiene ventajas:
1. Los futuros padres se hacen conscientes de sus propios valores, creencias, deseos y motivación para adoptar.
2. Es un espacio en el que pueden expresar sus lógicos miedos y ansiedades.
3. Son momentos de reflexión sobre aspectos de sus propias vivencias personales.

Causas y condiciones de la adopción
La mayoría de la población accede a la paternidad y maternidad de forma biológica y es obvio que estos padres no necesitan informes previos. No obstante, es importante recordar las circunstancias que normalmente llevan a una pareja a solicitar la adopción.
La mayoría de los adultos que buscan un niño en adopción, se encuentran ante el hecho de que algún motivo les impide procrear y gestar por ellos mismos, es decir, se encuentran en una situación especial, una realidad distinta a la de los padres biológicos.
La infertilidad del hombre y/o de la mujer, tiene repercusiones en la relación y estabilidad de la pareja. Normalmente afloran sentimientos de culpabilidad, depresión, negación a mantener relaciones sexuales, situaciones de infidelidad, etc. La pareja debe asumir, como algo importante pero no dramático, el hecho de no poder tener hijos biológicos.

 Los futuros padres deberán ser conscientes de que la familia es un "sistema" operativo que cambiará mucho en función de la nueva situación. Los futuros padres deben ser conscientes de ello.
* En la adopción, los futuros padres han de enfrentarse a unos hechos diferenciales de su futuro hijo/a adoptivo, tales como su raza, etnia, carencias afectivas anteriores, que a veces no coinciden con sus expectativas.
* Pueden aparecer problemas, adversidades, momentos difíciles, pero si todo ello es finalmente superado, el niño sabrá que es deseado y querido, y podrá convertirse en miembro de pleno derecho de su nueva familia.
* No se puede describir la "pareja ideal" para adoptar. Personas con las más diversas personalidades y modelos de crianza son excelentes padres. En general, es la capacidad de dar y recibir afecto, de ser flexibles y tolerantes, de aceptar al niño por si mismo y de comprometerse afectivamente con su futuro, lo que asegura el éxito de la adopción.
* Los padres adoptivos han de hacerle sentir al hijo/a que le comprenden y que lo quieren tal como es.
* La valoración y la aceptación que los padres hagan del hijo, van a determinar en gran medida su autoestima, la confianza en si mismo, y su fuerza y motivación para integrarse tanto en el ámbito familiar como social.

 

Entre las condiciones de adopción es importante considerar:
* La estabilidad de la pareja. No es posible prever el futuro, pero la pareja, debe demostrar una razonable estabilidad en su unión. Algunos países exigen cinco años de durabilidad del matrimonio para aceptar la adopción. En España se da prioridad a parejas que lleven, al menos, tres o cuatro años de convivencia.
No es raro encontrarse con parejas muy jóvenes que ya están pensando en adoptar. Conviene no precipitarse en este sentido y reflexionar durante un tiempo para que las relaciones de pareja demuestren un entendimiento entre los dos. En los primeros años, la pareja puede atravesar un periodo difícil de ajuste.
* Las parejas divorciadas. En el caso de los divorciados, el estudio social y psico-social analizará los factores que pueden facilitar o dificultar la integración del niño adoptado: si existe armonía entre ellos, cuáles fueron las causas de su separación, etc.
El divorcio siempre es una crisis importante en la familia; al niño adoptado se le expone a un segundo abandono, a un periodo de difícil ajuste.
* Familias monoparentales. Aunque la mayoría de las adopciones se realizan por las parejas, las personas solteras también pueden acceder igualmente a la adopción. Sus cualidades humanas y profesionales se acreditarán para iniciar este proceso.

¿Es igual un hijo biológico que un hijo adoptivo?
No es ni mejor ni peor, sólo es diferente, Los padres adoptivos se enfrentan a tareas:
* Comunes al resto de los padres biológicos (educación y cuidados del hijo).
* Añadidas:
- Cómo manejar la información sobre la familia biológica.
- Las experiencias previas del niño/a.
- Cómo y cuándo informarle de su condición de adoptado.
- Comprender la causa de determinados comportamientos del hijo: miedo, ansiedad, inseguridad, etc.

¿Cómo y cuándo decirle a nuestro hijo/a que es adoptado?
El proceso de adopción requiere una cierta madurez y asimilación de determinados aspectos.
Quizás sea un residuo del pasado, pero todavía no es tan infrecuente encontrar que alguna persona se entera de que fue adoptada cuando va a sacar la partida de nacimiento para contraer matrimonio, o un joven adolescente entra en crisis por que alguien le ha dicho...
¿Que ocurre actualmente con las familias adoptantes? En realidad, hoy en día, todas las personas que trabajan en adopción tienen presente la conveniencia de transmitir, de una manera natural al hijo, su condición de adoptado, y la gran mayoría de padres está de acuerdo con ello.
* Conocer el propio origen es un derecho fundamental.
* Si se le niega la verdad se genera desconfianza.
* Si se comienza hablando con él/ella de la adopción de forma natural, será más fácil acceder a las posibles preguntas sobre su origen.

Es importante que la familia pueda tener un discurso para poderle transmitir una información adecuada, en la medida que pregunte.
No existe una norma fija. Cada familia es un mundo. Cada hijo tiene su propia sensibilidad y sólo los que le conocen, los que saben cuales son sus reacciones, sus sentimientos, pueden decidir cual es el mejor momento para decirle al niño que es adoptado.

El encuentro.
Para cada niño, el encuentro puede resultar una situación diferente, pero en líneas generales pueden tenerse en cuenta ciertas características:
* Durante las primeras semanas, el niño puede adoptar una actitud de reserva.
* Necesitan una acogida afectuosa pero no abrumadora.
* No presentarle a todos los miembros de la familia y/o amigos a la vez.
* Colocar en su habitación objetos y pósters relacionados con sus gustos y aficiones (si se conocen).
* No llenarle la habitación de juguetes, sólo unas pocas pinturas, algún juguetes de su interés...

Para recoger amor se necesita tiempo.
Si no se entiende que dar amor es un proceso que lleva tiempo, en la medida que el niño no cumpla las expectativas de los padres, esta situación se puede ir convirtiendo en un rechazo. No sonreír, o encerrarse en su habitación durante las primeras semanas, puede resultar frustrante para los padres, pero no deben tomarlo como algo personal, sino entender que forma parte del proceso natural de adaptación de su hijo.
Respetar su propio ritmo. Los padres, que tanto han deseado y que tanto han esperado, se sienten merecedores de gratitud, pero deben entender que el niño necesita un tiempo para acomodarse a todos los cambios: casa, comida, gente nueva...

LOS PADRES DEBEN DEMOSTRAR CON PALABRAS Y CON GESTOS QUE ESTÁN AHÍ, QUE ENTIENDEN, QUE COMPRENDEN Y RESPETAN SU SITUACIÓN.

Los sentimientos.
Siempre se ha oído decir que las madres sienten la llamada de la sangre ante su hijo que acaba de nacer y que, cuando finalmente le entregan el bebé en sus brazos, y le miran por primera vez, su instinto les conmueve profundamente, aumentan los latidos de su corazón y perciben claramente que ese hijo que tienen delante es "sangre de su propia sangre".
Pero, si por un error le presentaran a la madre el hijo de otra mujer ¿sería capaz de detectarlo? o si, pasado un tiempo, le comunicaran que el hijo que cree que es suyo no lo es, ¿sería capaz de devolverlo?
Es el cariño, la atención, la dedicación, la convivencia con ese hijo, lo que marcará definitivamente las sólidas bases de un vínculo afectivo fuerte e indisoluble.
Al principio se mezclarán sentimientos de alegría y temor, pero, al poco tiempo, el hijo será tan suyo que incluso puede adquirir ciertos rasgos físicos, manías o costumbres de algunos miembros de la familia como abuelos, tíos y primos. EN EL MOMENTO DE NACER TODOS SOMOS ADOPTADOS.

¿Cómo educar a un hijo adoptivo?
Como cualquier niño, el niño adoptivo, necesita de unas normas de convivencia y unos límites que ayuden al buen funcionamiento familiar, aunque deberán tenerse en cuenta ciertos aspectos que forman parte de los hechos y diferencias a los que los padres adoptivos tienen que enfrentarse.
Esconder la comida, querer dormir en el suelo, o pedir limosna, son conductas que si no se dan siempre, pueden darse, dependiendo de los hábitos y costumbres que el niño haya podido adquirir. Estas conductas pueden, en principio, extrañar a los padres, pero es necesario concederles el tiempo suficiente para que estas pautas de comportamiento vayan desapareciendo poco a poco.

EL MUNDO CONFORTABLE EN EL QUE LOS FUTUROS PADRES ESTÁN INSTALADOS, NADA TIENE QUE VER CON LA ESCASEZ DE RECURSOS A LA QUE LOS NIÑOS ESTÁN ACOSTUMBRADOS.

Normas y límites: Marcar unos límites se hará necesario para el buen funcionamiento familiar. Al principio las normas quedarán reducidas a una gran dosis de paciencia, ante sus posibles lloros, rechazo, temores nocturnos, negativa a comer, etc. No podemos presentar desde el comienzo normas rígidas.
Más adelante los propios padres sentirán la necesidad de establecer las mismas, por lo que indicamos para ello las siguientes sugerencias:
· Que sean pocas.
· Que sean comprensibles para el niño. Ejemplo: Sería incorrecto pedirles que mantengan ordenada su habitación. Lo correcto sería indicarles que hagan la cama, que recojan sus libros de la mesa y que dejen el suelo libre...
· Introducirlas poco a poco y con una actitud no censuradora para el niño.
· Aunque algunas normas se pueden negociar, sí debemos conservar cierta estabilidad. Lo que un día prohibimos, no lo celebremos como una gracia al día siguiente por que estemos de mejor humor.
· Sorprenderles siendo buenos y agradecérselo.
· Pedirles que realicen la norma, por favor, y darles siempre las gracias.

 LA FIRMEZA ESTÁ EN APLICAR LAS NORMAS, PERO DEBE ESTAR SIEMPRE UNIDA AL DIÁLOGO Y AL RAZONAMIENTO.

El castigo: Cuando otros métodos funcionan mejor, el castigo se hace innecesario. Hay que recordar que la disciplina significa enseñanza, nunca castigo.
A veces, para disuadirles de conductas peligrosas, como meter los dedos en los enchufes o bajar corriendo por la acera de la calle, se les pueden retirar privilegios, pero haciéndoles razonar sobre las consecuencias y efectos de su conducta, sin retirarles jamás nuestro afecto.
NUNCA PEGAR A UN NIÑO. Recordar que el maltratado puede ser a su vez maltratador. Sólo gracias a las relaciones afectivas, al amor incondicional y al respeto de su individualidad, todo irá cambiando sorprendentemente.
La ayuda de un profesional: A veces, para realizar un cambio de conducta, es necesaria la visita al psicólogo, eso no debe preocupar a los padres, haciéndoles parecer incompetentes o fracasados, El hecho de pedir ayuda, orientación, apoyo, en una determinada situación, sitúa a los padres en posición de flexibilidad, eficaces como solucionadores de problemas y capaces de tomar soluciones acertadas.